La administración de Donald Trump continúa provocando terremotos en la economía global. El habitante de la Casa Blanca no se va contento a la cama si no ocupa las primeras planas. Su retórica agresiva y personalidad egocéntrica lo convierten en un sujeto con el que negociar resulta complicado. En estos meses, desató una guerra arancelaria que ha generado múltiples reclamos. Pese a todo, la economía de Estados Unidos está en fase de crecimiento.
De acuerdo con la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés), el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos se expandió un 3% durante el segundo trimestre de 2025. Tal comportamiento está por encima de las estimaciones realizadas por los expertos, quienes creían que el porcentaje rondaría solo el 2.5%. Los economistas alineados al anterior gobierno advirtieron en repetidas ocasiones que la economía estadounidense resentiría la agresiva política económica de Trump.
El análisis del BEA establece que el crecimiento de la economía de Estados Unidos durante dicho periodo es consecuencia de la reducción de las importaciones y el aumento moderado en el gasto de los consumidores. Tras el informe, el mandatario Donald Trump salió a celebrar el indicador, llamando a la Reserva Federal (Fed) a recortar las tasas de interés. Al final, sus reclamos no surtieron efecto, ya que el organismo decidió mantenerlos en el rango actual del 4.25 y 4.5%.
Por otro lado, los expertos consideran que parte de este comportamiento se explica por los acuerdos reales de la administración de Trump para evitar aranceles de alto nivel. Pese a los incrementos registrados en los últimos meses, la mayor parte de las amenazas del presidente Trump se quedaron en el escritorio. La incertidumbre sembrada con su discurso y sus publicaciones en redes sociales no se ha traducido en políticas voraces que causen grandes afectaciones.
¿Miel sobre hojuelas? No todo son buenas noticias
La principal razón por la que la economía de Estados Unidos está en fase de crecimiento tiene que ver con un conjunto de fenómenos que mitigan el impacto de la guerra arancelaria. Uno de ellos es la expansión y la dinámica generada por la Inteligencia Artificial (IA), un campo que está detonando la economía de diferentes maneras.
La fiebre por la IA está llevando a las grandes empresas de tecnología a gastar enormes sumas de dinero en infraestructura crítica. En lo que va del año, la inversión realizada en el rubro por las empresas creció 60,000 millones de dólares hasta llegar a los 350,000 millones. Si a ello le sumamos que las pequeñas y medianas empresas también están realizando esfuerzos económicos en el campo, el impulso económico es mayor. La inversión es una “palmadita” en la espalda que ayuda a generar certidumbre.
Sin embargo, existen datos que causan preocupación y que podrían instalarse como las primeras señales de problemas futuros. Por ejemplo, la inversión privada nacional experimentó un descenso de 15.6%. ¿Qué significa? En términos sencillos, alimenta la preocupación sobre un modelo económico que no sería sostenible a largo plazo. Asimismo, las exportaciones del país sufrieron una caída de 1.8% en el segundo trimestre, lo que expresa una dinámica golpeada en materia de comercio internacional.
No podemos olvidar tampoco que los nuevos aranceles acaban de entrar en vigor el 1 de agosto de 2025. Su impacto se notará en los meses siguientes, quizá con una baja en el gasto por parte de los hogares y reducciones en materia de inversión privada. Estos son elementos cruciales para el crecimiento de cualquier economía. La implementación de medidas proteccionistas podría limitar o contrarrestar el impuso económico que los reportes muestran en la actualidad.
¿Y cómo va el empleo?

La economía de Estados Unidos está en crecimiento, pero hay otros indicadores que ponen de relieve problemas importantes. Por ejemplo, la creación de empleo se ralentizó durante el mes de julio, lo que exhibe una pérdida de dinamismo dentro del mercado laboral. Los pronósticos de los analistas no dieron en el clavo, pues esperaban un aumento de alrededor de 147,000 puestos de trabajo. La cifra se ubicó en 110,000.
De la misma manera, la tasa de desempleo subió una décima porcentual durante el séptimo mes del año, con relación al nivel del periodo anterior inmediato. El informe establece que pasó del 4.1% al 4.2%.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, describió el mercado laboral en un estado de equilibrio, sin embargo, aseguró que la dinámica actual advierte sobre un riesgo a la baja.
Entre los motivos de la ralentización en el mercado laboral, se encuentra la incertidumbre sobre las industrias y los sectores que resentirán los nuevos aranceles de Estados Unidos. Otro factor dentro de esta ecuación es la caída en la oferta de mano de obra debido a la agresiva política contra inmigrantes indocumentados.
La reducción en el ingreso de migrantes es una exigencia abierta para la industria estadounidense, que ahora requiere de la creación de aproximadamente 100,000 puestos de trabajo cada mes para ajustarse al ritmo del crecimiento de la población en edad laboral.
¿Cómo piensas que avanza la gestión de Donald Trump en materia económica? ¿Crees que está haciendo un buen trabajo en este rubro? Te leemos en la zona de comentarios y las redes sociales.